La educación pública ha logrado evolucionar con materias y ejes transversales, que permiten la integración a la relación social y el mercado laboral, Aunque con mucho empeño y quizás pocos recursos, profesores y alumnos tratan de cultivar y hacer crecer el espíritu de emprendimiento.
Dentro de las ferias de emprendimiento educativo, reflejan la capacidad de cooperación, creación y generación para lograr construir modos de generar recursos económicos. Concebir la iniciativa desde una idea, la creación del producto, su presentación, la exhibición y el ofrecimiento son cualidades y habilidades que se obligan a aprender y ejecutar en la feria estudiantil.
El día 16 de octubre, en el Liceo Luis Dobles Segreda ubicado en La Sabana, se realizó la feria anual de emprendimiento, adónde varios estudiantes del centro educativo concursaron ofreciendo y exponiendo sus productos tanto a los pertenecientes al recinto como público asistente. Los jueces, de empresas patrocinadoras, evaluaron principalmente la presentación o convencimiento al consumidor, la calidad y la creatividad, bajo un criterio muy personal de cada juzgador.
Un caso a destacar fue el uno de los grupos conformado por estudiantes de octavo año, Meisi Hernández Mercado, Santiago Jesús Segura Agüero, Yuriana López González, Ajax Emanuel Meléndez Cano y Bryan Pérez Calero, que lograron concretar un concepto de producto alimenticio con una combinación de los ingredientes tal que pudiese ser de consumo tolerablemente amplio y de carácter altamente nutricional, pensando en llegar a la mayor parte de la diversidad de consumidores y procurando el bienestar y la salud de los mismos. Todo se concretó a través de una receta sencilla y común, un queque o “Pan de Banano”, con un punto exacto de azúcar para un alto número de posibles consumidores sin afectar su salud, y con un grado de madurez del banano para logra permitir mayor durabilidad antes de su consumo, combinando sus ingredientes con un agradable y suave sabor y textura.
Dentro de la gran variedad de proyectos expuestos, en la modalidad de servicios y comercio, encontramos la interrelación cultural, por medio de un producto de marca personal con influencia cubana. Aportado por la tradición familiar de Claudia Álvarez Tejeda, que compartió y dio a conocer a su compañera Anaís Arce Gómez, presentando incluso su empaque y marca para ofrecer el producto realizado, dejando un producto no muy conocido por su procedencia, lo que le dio un toque de innovador a un “Dulce de Leche Cortado” que presentaron bajo la marca Sugar Kiss.
Exposición y redistribución de marcas ya sea nuevas o existentes, nuevos productos y hasta adecuación de algunos ya conocidos, desde alimentos a implementos decorativos y de uso personal, fueron algunos de los detalles presentes en las iniciativas. Con su sello de presentación y preparación personal, y por supuesto la acción de convencimiento para los jueces y el público, participantes eternos que influyeron como parte de retroalimentación y aceptación, logrando que la feria cumpliera su objetivo. En definitiva, invertir en educación es invertir en el crecimiento económico individual, familiar y del país.

Comunicador Social, Fotógrafo, Diseñador Gráfico, Académico de Ciencias Básicas y Tecnológicas, Investigador. Director del Medio de Comunicación.
