El consumo per cápita de carne bovina alcanzó los 10,03 kilogramos a septiembre de 2025, según CORFOGA. Especialistas destacan la importancia de mantener controles sanitarios desde las fincas hasta la mesa de los consumidores.
La carne bovina mantiene un lugar importante en la alimentación de los costarricenses. Su consumo continúa creciendo y, con ello, también cobra relevancia la necesidad de garantizar que este alimento llegue en condiciones adecuadas a los hogares.
De acuerdo con datos de la Corporación Ganadera (CORFOGA), el consumo per cápita de carne bovina en Costa Rica alcanzó los 10,03 kilogramos acumulados a septiembre de 2025, mientras que durante el mismo periodo de 2024 se registraron 9,38 kilogramos.
Este comportamiento pone sobre la mesa un aspecto fundamental: la inocuidad alimentaria y la responsabilidad que comparten todos los actores involucrados en la cadena de producción y comercialización.
La seguridad comienza desde las fincas
Garantizar que la carne llegue en condiciones adecuadas no depende únicamente de los procesos de comercialización o de la manipulación en los hogares. Se trata de un trabajo que comienza desde la producción primaria, con la salud y el bienestar del ganado.
El manejo sanitario integral, la bioseguridad, el acompañamiento veterinario, la alimentación adecuada y las buenas prácticas de producción son algunos de los elementos que contribuyen a reducir riesgos y fortalecer una actividad ganadera responsable.
Así lo explicó Percy Jackson, gerente de Ventas de la Unidad de Ganadería de MSD Animal Health en América Central, Caribe y Ecuador (CENCA EC), quien destacó que la inocuidad debe abordarse desde el inicio de la cadena productiva.
“Cuando hablamos de inocuidad no podemos pensar únicamente en el momento en que la carne llega al consumidor. El proceso comienza desde la finca, con animales que reciben un manejo sanitario responsable y condiciones que favorecen su bienestar”, señaló Jackson.
El representante también resaltó la importancia de brindar atención veterinaria preventiva, una alimentación adecuada y condiciones de manejo que reduzcan el estrés de los animales.
¿Qué factores garantizan la inocuidad de la carne?
La seguridad de este alimento requiere controles y buenas prácticas en diferentes etapas. Entre los principales aspectos destacan:
● Salud y bienestar animal: la prevención de enfermedades, el seguimiento veterinario y el manejo adecuado del ganado son fundamentales durante la producción.
● Higiene en el procesamiento: las buenas prácticas durante el sacrificio, la manipulación y el procesamiento ayudan a disminuir los riesgos de contaminación.
● Trazabilidad: conocer el origen y recorrido de los animales y productos permite fortalecer los mecanismos de seguimiento.
● Cadena de frío: mantener temperaturas adecuadas de refrigeración o congelación durante el transporte, almacenamiento y comercialización es esencial.
● Manipulación responsable: las condiciones de higiene y preparación en comercios, restaurantes y hogares también influyen en la seguridad del alimento.
Los consumidores también tienen una responsabilidad
La inocuidad no termina cuando la carne llega al supermercado o a la carnicería. Los consumidores también desempeñan un papel importante para evitar enfermedades transmitidas por alimentos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda aplicar cinco medidas básicas de seguridad alimentaria: mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocinados, cocinar completamente, conservar los alimentos a temperaturas seguras y utilizar agua y materias primas adecuadas.
Además, al comprar carne bovina es importante verificar su frescura, procurar una refrigeración adecuada y evitar que se interrumpa la cadena de frío durante su traslado y almacenamiento.
Una proteína que aporta nutrientes
La carne bovina también representa una fuente de proteínas de alto valor biológico y aporta nutrientes esenciales como hierro, zinc y vitaminas del complejo B, que contribuyen al funcionamiento adecuado del organismo.
Su incorporación debe formar parte de una alimentación equilibrada, acompañada de prácticas apropiadas de compra, conservación y preparación.
Para Jackson, fortalecer la inocuidad requiere compromiso en cada etapa del proceso.
“La inocuidad es una responsabilidad que se comparte a lo largo de toda la cadena. Productores, médicos veterinarios, industria, comercios y consumidores tienen un papel que desempeñar”, agregó.
El aumento en el consumo de carne bovina en Costa Rica vuelve a poner en perspectiva la importancia de conocer el origen de los alimentos y garantizar que cada etapa de su producción y manipulación cumpla con buenas prácticas.
Desde las fincas hasta las mesas de los hogares, la prevención, la higiene y el control son elementos esenciales para fortalecer la confianza en los alimentos que consumen los costarricenses.

Abogada, Comunicadora, Subdirectora del Medio.
