Las baterías convencionales tienen una vida útil promedio, que independiente de los factores con los que se estime la duración, suelen darse factores externos que repercuten logrando prolongar o acortar el ciclo de vida. Adoptando ciertos hábitos o precauciones se puede evitar la decadencia del elemento eléctrico.
Las temperaturas ambientales en el país, durante gran parte del año, alto grado de humedad, recorridos citadinos que obligan a frenados y detenciones frecuentes, así como el correspondiente arranque, e incluso las repercusiones ante las presas, son condiciones que son parte habitual de la conducción en Costa Rica, y que además pueden influir en detrimento de la vida útil para la batería.
Alta temperatura equivale a acelerar el deterioro interno de la batería, los trayectos muy cortos pueden impedir que el alternador reponga completamente aquella energía que la batería utiliza durante cada arranque. Considerando las extras en el auto, incluyendo el aire acondicionado, exige un crecimiento en la demanda eléctrica. Un circuito eléctrico poco estable, como la poca sujeción de los bornes o contactos de los bornes de batería hacia los cables, incorrectamente sujeta, las vibraciones a cauda de calles irregulares, todos estos se dice que pueden contribuir al desgaste. “En Costa Rica tenemos una combinación de factores que puede exigir mucho de la batería. No se trata solo de la antigüedad, el clima, la forma de conducir y la demanda eléctrica del vehículo también influyen en cuánto puede durar”, explicó Emanuel Chacón, Experto Técnico de Autopits.
Se carece de una fecha exacta que permita determinar cuándo ha de el reemplazarse, incluso se dificulta aún más pues la duración depende de factores como clima, frecuencia de uso y el estado del sistema de carga. Se considera que, para la flota vehicular costarricense, la vida útil promedio oscila alrededor de los tres años, si se cumple la duración media entonces de ahí en adelante conviene prestar una mayor atención a su condición.
Conforme la batería acumula años en trabajo, se torna recomendable ejecutar revisiones preventivas orientadas a monitorear la condición y capacidad de arranque. Una prueba permite determinar si la batería aún funciona adecuadamente, o si ya comienza a mostrar señales de deterioro. “Muchas veces se piensa que mientras el carro encienda, la batería está bien. Sin embargo, puede ir perdiendo capacidad de forma progresiva. Una revisión preventiva permite conocer su condición antes de que llegue al punto en que ya no pueda entregar la energía necesaria para arrancar”, señaló Chacón.
Recomendaciones expertas
Una perspectiva de como ejecutar acciones para proteger la vida útil de la batería, la aporta Autopits. El técnico de la empresa, con la experiencia acumulada, emite cinco hábitos para proteger la vida útil de la batería:
1. Evitar periodos prolongados sin utilizar el vehículo.
2. Minimizar los recorridos demasiado cortos.
3. Procurar dejar accesorios eléctricos encendidos con el motor apagado.
4. Mantener limpios los bornes y verificar que la batería esté bien sujeta.
5. Ejecutar revisión periódica de la batería y cada componente del sistema de carga.
Una falla o afectación de la batería puede ser repercusión de un mal estado o funcionamiento en alguno de los componentes del sistema eléctrico, como por ejemplo un Alternador, si no se corrige la batería capta también las consecuencias. “Cambiar una batería sin revisar el sistema completo puede resolver el síntoma, pero no necesariamente la causa. Si el problema está en el alternador, las conexiones o algún consumo eléctrico anormal, la batería nueva también puede verse afectada”, explicó el Experto Técnico de Autopits.

Comunicador Social, Fotógrafo, Diseñador Gráfico, Académico de Ciencias Básicas y Tecnológicas, Investigador. Director del Medio de Comunicación.
