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De la carnicería uruguaya con ganado de alta selección hasta la parrilla en restaurantes de Costa Rica

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Lo que fue una carnicería estratégica en Uruguay, proveedora de restaurantes cárnicos, evolucionó para entender lo que buscaba cada comensal exigente para ofrecer el doble servicio, carnicería y parrillada. El concepto llegó a Costa Rica en el 2001 bajo el negocio de solo restaurante, celebrando este año su aniversario de Plata.

Remontando 25 años atrás, se apertura el primer restaurante en Escazú de la cadena Novillo Alegre, un local de parrillada al estilo argentino. Hoy en día cuenta con 12 establecimientos.

Martín Aldaburu inició el Novillo Alegre con una capacidad de 50 personas, luego se incorpora su hijo Leandro en el 2004, quién es el actual gerente general y propietario del restaurante y parrilla al estilo argentino.  Martín es recordado por su paso como juez para los participantes del formato “Bailando por un sueño”, un «Juez Bueno» al quién se le dio el calificativo de “Nuevecillo Alegre” al nunca arriesgarse a bajar una calificación de 9.

Entre el repaso de la expansión figuran la llegada a Alajuela en 2017, este sería su séptimo restaurante; en la época de pandemia se abre Sabana Norte en 2020 y la franquicia número 12 Oxígeno, en Heredia, en 2021; 2025 se marca por el traslado del primer local a Curridabat. La empresa mantiene la mirada puesta en nuevas ubicaciones fuera de la Gran Área Metropolitana, con zonas como Liberia y Tamarindo entre los mercados de interés para continuar creciendo en Costa Rica y fortaleciendo su presencia como restaurante de carnes Costa Rica.

El crecimiento también comenzará a trascender las fronteras costarricenses. La empresa trabaja en su entrada a El Salvador y espera que su primera sede en ese país pueda estar operando dentro de aproximadamente cuatro o cinco meses. Analizan otros mercados centroamericanos, entre ellos Nicaragua, Panamá y Guatemala, como posibles destinos “Claro que queremos seguir creciendo y mejorando todos los días, pero nunca a costa de perder nuestra esencia. Después de 25 años, nuestro mayor compromiso sigue siendo que cada persona que entre a El Novillo Alegre se sienta bienvenida, reconocida y atendida como en su casa”, señaló Leandro Aldaburu, gerente general de El Novillo Alegre.